arrecife coral

Se podrían recuperar los corales de forma artificial

Los amantes de la Naturaleza en general y los amantes de la fauna y de la flora marinas en particular están de enhorabuena. Una empresa japonesa del sector de la construcción ha conseguido que cuarenta y dos larvas de coral alcancen la fase juvenil de su desarrollo en seiscientos bloques cilíndricos de un tipo de cemento ultrareforzado.

El experimento en cuestión con resultados más que esperanzadores tuvo lugar en la isla de Miyako, en la prefectura de Okinawa, al sur de Japón. Según la edición digital del periódico Asahi, allí, la empresa Taisei llevó a cabo la hazaña medioambiental.

Entre otras circunstancias, para que las larvas de coral se desarrollasen óptimamente, los ingenieros de la constructora nipona tuvieron que considerar tanto el flujo de las corrientes como la fuerza de los vientos de la zona, dos factores indispensables para la construcción de túneles debajo del agua. Téngase en cuenta que el coral  y sus correspondientes arrecifes precisan de un entorno natural dotado de una serie de características muy concretas tales como una calidad excepcional del agua, unos determinados grados de temperatura de la misma y en la atmósfera, corrientes constantes y suaves y vientos poco atizantes.

El éxito de Taisei, que aún se halla en vías de desarrollo a la espera de que las cuarenta y dos larvas de coral adquieren un mayor tamaño, puede suponer la venta de esta tecnología al gobierno central del estado de Japón y su aplicación inmediata, lo que supondría que el coral y sus arrecifes podrían dejar de estar en peligro constante por culpa de la acidificación de las aguas  de los océanos y del calentamiento global, que, junto a las actividades de explotación marina de los seres humanos, reducen la población de coral  año tras año sin pausa.

No quepa duda de que esta noticia es buena no sólo para ecologistas sino para nuestra especie. El coral y sus arrecifes sin que muchos lo sepan protegen del oleaje a numerosas comunidades humanas instaladas en islas. Sin ellos, muchas islas de nuestro entorno no existirían. Además, son fuente  de riqueza para todos. Esgrimamos el argumento del beneficio económico  para convencer a los incrédulos. Cada año se extraen de los arrecifes coralinos más de seis millones de toneladas de pescado. Sólo en el Sudeste Asiático, la explotación de los recursos de los arrecifes de coral supone un beneficio de aproximadamente dos mil millones y medio de dólares al año. No está mal. Pero ¿qué ocurre cuando no se protege a este tipo de animal? Pérdidas, muchas pérdidas.

Se estima que todos los arrecifes de coral del mundo, en bloque, proporcionan beneficios por valor de trescientos setenta y cinco mil millones   de dólares al año. La destrucción parcial o total de sólo un kilómetro del mismo provoca un coste económico que oscila entre los cien mil y el millón de dólares. Según el Instituto de Recursos Marinos, sólo en Belice, la explotación del coral da a la economía local entre cuatrocientos y seiscientos millones de dólares    anualmente.

No quepa duda de que el coral es beneficioso para el planeta en general y para nosotros en particular.

Deja un comentario